"Anexo: Aquello que es anexo se encuentra añadido o está vinculado a algo o alguien."


(Zero) #1

Anexo.
Capítulo 1.
Ante Infierno.
Estoy de vuelta en este lugar, un dorado pastizal que rebosa mis pies, a lo lejos, detrás de aquellas montañas, en el fondo de este paisaje doce sombras vienen a buscarme.
Mis ojos perdieron visión, poco a poco disminuye, tiñéndose de un negro intenso. Ya están en frente de mi, comienzan a hablarme, el pastizal de hace rato se redujo a cenizas.
Siguen hablando, me preguntan si conozco sus nombres, pero no contesto nada, sigo en silencio. Comienzan a gritar, con cada segundo aumentan el volumen de su voz, comienzan a molestarme, ya me están cansando, comienzo a gritar:
-¡Cállense! ¡Por favor, ya cállense! El silencio se empezó a notar, poco a poco las voces se desvanecen.
Me vi envuelto en un bello silencio, hasta que escuche una voz y mis ojos comenzaron a lagrimear, una canción familiar se empieza a escuchar a la lejanía, es una mujer.
Esta cantando y no puedo relacionar aquella voz con alguna persona conocida, pero de repente e independientemente mi boca comenzó a estructurar palabras y de la nada salió.
-¿Mamá? Pregunte ya muy alterado, pero no obtuve respuesta alguna.
Comienzo a sentir rasguños en mis piernas, arde, arde mucho. Empieza a quemarme, un líquido extraño me es vertido y tan solo gritos desgarradores se escuchaban.
Mis piernas, ya no las siento, soy incapaz de ponerme de pie, tan solo el suelo cubierto en cenizas negras me es aceptado, las piernas me duelen, siento como mi sangre empieza a mezclarse con las cenizas.
Otra vez esa voz, está cantando, no, más bien esta tarareando. Siento unas inmensas ganas de llorar, pues la canción me es familiar, y de nuevo lo intente, pero esta vez grite:
-¡Mamá! Mi voz hizo eco en aquel lugar. -¡Por favor, sácame de aquí, ya no aguanto!
El tarareo sigue y los gritos vuelven:
-¡Nuestros nombres! ¡Vamos, di nuestros nombres!
-¡No! ¡Ya déjenme en paz! ¡Déjenme tranquilo, por favor!
-¡Di nuestros nombres!
-¿Si se los digo me dejaran ir?
-No prometemos nada, solo di nuestros nombres. _
-¡Lazarus, Lilith, Licarus, Azazel, Amael, Andras, Abrahel, Aradia, Arda, Kamael, Asmodeus y Lucy!
_
-Muy bien, ahora lárgate de nuestra vista.

Quizás te preguntaras que fue lo que paso, solo déjame decirte que fue un sueño.
El mismo sueño, el mismo que atormenta a aquel joven muchacho desde la muerte de su madre. Le sigue a donde vaya.

Gracias por leer, pero antes de que te vayas déjame decirte que la historia sigue en proceso. Este es solo un fragmento muy corto para ver sus opiniones.
Y por si no entendiste bien la parte de los nombres pues algunos son de demonios oficiales ( La mayoría) y otros creados por mi (La minoría).


(piper509) #2

Bueno si no hubieras explicado al final creo que no habria entendido pero esta bien despues de todo esta en proceso :slight_smile: