Debes Detenerlo


(Partlo) #1

— ¿Crees que es lo correcto? — Se dijo así mismo el joven —. No creo que traiga nada bueno, no lo sé.

El joven siguió cavando en medio del bosque, preocupándose hasta por el más mínimo sonido, atento a cualquier irregularidad que pudiera haber.

— Esto no está bien, esto no está bien, algo anda muy mal, lo presiento.

El joven oye un ruido proveniente de uno de los tantos arbustos de los que estaba rodeado, al detenerse y escuchar más atentamente define el sonido como de un crujido constante.

— ¿Qué es eso, Sr. Pentor? — Dice el joven alterado —. ¿Quién es el Sr. Pentor? ¿Con quién estoy hablando? ¿Estoy hablando sólo?

Efectivamente, el joven sí hablaba sólo, pero los crujidos aún continuaban en su tarea de alterar la salud mental del joven a tal punto y tan rápidamente, que el pobre joven empezó a nombrar a su antiguo maestro.

— No importa, sigue cavando, debes continuar, no te detengas — El joven continuaba cavando cada vez más rápido y con más fuerza —. Debes terminar rápido, debes encontrarlo antes que pase algo, debes hacerlo, debes hacerlo.

El joven continuó cavando y cavando, hasta que al final, luego de unos interminables minutos, logró llegar hasta su objetivo.
Su pala había penetrado en la suave tierra, había logrado tocar bruscamente con algo sólido. El joven, al darse cuenta que lo había logrado, hizo una extraña mueca de satisfacción.

— Lo encontré, lo hice, yo sólo, yo lo encontre, yo lo hice… — Repetía mientras soltaba su pala —. Ahora todo estará bien, ya no hay peligro

El joven, aun alterado, desciende por el hoyo que con tanto esfuerzo cavó.
Al llegar al fondo y tocar aquel objeto sólido se dibuja en su rostro una combinación entre la felicidad completa y la más terrible repulsión.

— Finalmente, luego de tanto tiempo, tanto esfuerzo, te encontré. Tranquilo, no dejaré que nada pase, lo juro con mi vida.

El joven abrazó con orgullo el fruto de su gran esfuerzo, aquello que haría que su problema desapareciera, aquello que lo salvaría.
Luego de unos minutos con aquel repulsivo objeto entre sus brazos, el joven lo arroja fuera del hoyo.

— Solo debo volver a casa y todo estará bien, todo se resolverá, lo prometo, lo prometo, lo prometo — Siguió repitiendo mientras trepaba hacia el exterior —.

El joven tomó el objeto en sus brazos y lo cargó hacia su humilde hogar, una simple casucha de madera, paja y tierra.
Al llegar a su hogar, se sentó en su silla, aún con el objeto en sus brazos y durmió.

Al despertar, estaba en un lugar extraño y particularmente familiar. Claro que le era familiar, el ya había estado ahí, en cada uno de sus sueños, sueños que siempre comenzaban igual:

El joven se encuentra en su casa parado en medio de la habitación, y entonces ingresa a su hogar un misterioso hombre, el hombre luce alterado y no nota su presencia, se sienta.
El joven está asustado, no sabe qué hacer, pero el misterioso hombre se duerme en la silla, él parece llevar un objeto entre sus brazos.

Imbécil — Susurró el joven —.

El joven camina lentamente hacia él y toma su pala, al acercarse lo suficiente golpea al desconocido en la nuca y éste cae al suelo.

— No, debes salvarte, hay algo peligroso cerca, debes encontrarlo, debes desenterrarlo y protegerlo — Le dice el desconocido al joven —. Debes detener esto, no debes dormirte.

Acto seguido, el misterioso hombre fallece.
El joven está asustado, oculta el cadáver en su habitación, nota que en realidad no llevaba nada en sus brazos.

— Hay algo peligroso fuera, debo encontrarlo, debo detenerlo — El joven se repite estas palabras mientras toma su pala y sale hacia el exterior —.

Horas más tarde el joven vuelve a su casa con un objeto entre sus brazos, el joven está muy cansado debido al gran esfuerzo que hizo.

El joven no lo piensa dos veces y se sienta en una silla para inmediatamente quedarse dormido.


(system) #2

Este tema se cerró automáticamente 7 días después del último post. No se permiten nuevas respuestas.