El árbol que estaba vivo


(Lvrdo) #1

El enorme árbol era mi amigo desde que tengo memoria , recuerdo que en los días calurosos de verano me colgaba entre sus ramas y me trepaba hasta lo alto , siempre con una sonrisa en mi boca , y pensando que no había mejor compañero que aquel frondoso árbol de mi patio.

Había crecido junto a mí , pues mi madre me decía que cuando tenía dos años , él tenía menor tamaño que ahora , que tengo diez años , y él midiendo tres metros de alto. Yo le contaba lo que me sucedía en el colegio y mis cosas privadas hablándole a un agujero del tronco como si fuese su oído , e incluso le había puesto y tallado un nombre : Michael. Era , pues , un gran amigo , según lo pensaba en mi tierna infancia.

Pero el tiempo pasa sin poder ser detenido , y con él , al crecer y cumplir 14 años , me fui olvidando poco a poco del que había sido el amigo más íntimo de mi niñez.

Sucede que un panal de abejas había aparecido en el viejo árbol , no me lo percaté hasta que mi madre lo dijo , y que iba a llamar a un controlador de plagas , puesto que habían muchas abejas. Él había dejado de importarme desde hace mucho , y me daba igual lo que pasaba. Pero el tarado del hombre que las iba a “exterminar” dijo que lo mejor sería quemar el panal para que todas muriesen adentro , y no me imaginé que iba a cometer la estupidez de quemar a Michael. Mi madre tuvo que apagar el fuego con una manguera , y yo eché de la casa al hombre , pero aquel amigo , aquel compañero que me acompañó y dio tantos momentos de alegría y de consuelo , estaba ahora más que carbonizado.

Después tuve que limpiar los restos del árbol , y no puedo entender como es que , casi al terminar , me puse a llorar , me tumbé en el suelo de césped y sollocé como un bebé de cuna , recordaba todo lo que había vivido junto a él , y como era posible que lo haya olvidado a mi edad. Y ahora estaba reducido a cenizas , porque tan solo quedaba un pedazo de tronco negro. Pensé que yo era el culpable de todo. Pensé que iba a tener ese árbol toda la vida.

Pero mis pensamientos se paralizaron cuando escuché unos gritos humanos. Unos horrorosos , y dolorosos gritos de personas.

Y sentí el verdadero terror cuando noté que aquello provenía del tronco.