La maldición de Marie Hurlyham


(rosally) #1

En una mañana , cuando las personas apenas despertaban. Un policia patrullaba a temprana horas del día. Vigilando como de costumbre por los barrios que le correspondían de Buenos Aires, Argentina.
Su nombre es Pablo López, de treinta años. Tiene un hijo de diez años y una esposa que siempre lo recibe con una sonrisa.
Su vida era la típica, una de la cual tenía sus altibajos y sus beneficios.
Pero lo que el no creía era en lo paranormal. Siempre oyó de sus otros compañeros, bromas que según el eran estúpidas. Pero no cuando eran la vida de presos que se suicidaban o que eran asesinados antes de alcanzar su condena.
Sin embargo, aunque hubiese hechos que lo pertubaban, él era de los que no entraban en razón. No creía en lo absoluto.
A comparación de su esposa, ella si creía. Era religiosa, creyente de muchos santos. Entre ellos, San La Muerte.
—Aquí López, ¿Alguien me escucha?.
—Si, ¿Ocurre algo oficial?
—Nada, solo quería saber si hay algún delito en progreso.
—Por el momento no. Le avisaré si pasa algo. —dijo al dejar la frecuencia.
—Bien… —murmuraba Pablo mientras daba vuelta por una rotonda cuando sin previo aviso. Una mujer canosa se adelanto en su frente. Casi la atropella. Pero por acto reflejo se detuvo en el momento—¡Oiga, que mierda le pasa!
La mujer se detuvo cuando escucho lo que dijo, lo miro fijamente a los ojos—estos estaban casi blancos, como si aquella mujer estuviese ciega, pero claramente no lo estaba —, camino como si nada hacia el otro extremo de la vereda y se perdió entre los árboles del barrio.
—Por Dios… Esa vieja casi me provoca un infarto… —tomó aire y luego de mirar la hora. No tuvo de otra que dirigirse a su respectiva comisaría.
Le explico lo ocurrido a un solo compañero, por que ya sabía que los otros le tomarían de loco.
—Entonces… ¿Así de la nada, una vieja apareció frente tuyo y se esfumó como el viento?
—Parece loco, boludo. Pero no es joda, sí la vi y no parecía como una señora ordinaria. Es decir, parecia una gitana.
—Sabes que ellos se ocupan en otra cosas más que asustar a policías, ¿No?
—Me estas tomando como pelotudo. Anda —se fue de su lado, para irse o mejor dicho, aislarse.—¿Loco yo?, ni que haya tomado demasiado.

Al día siguiente, su rutina diaria. Pero esta vez, fue directo al lugar en dónde vio a aquella mujer.
Por lo visto la casa que encontraba enfrente de esa esquina, estaba completamente abandonada, lugar preferido para gente de la calle o drogadictos.
Salió de su auto y Partió hacia ese sitio. Se alumbró el camino con la linterna y con el arma en la otra mano. Por si acaso, si llegara a pasar algo más grave.
Al adentrarse en la casa casi destruida, noto que la puerta del frente estaba dibujada por un pentagrama, una de las tantas señales que le indicaba que estaba en lo correcto, que quizás lo que se encontraba adentro era aquella mujer despeinada .
Y que si se trataba de la misma, le pediría explicaciones del por que hizo lo que hizo. Por que en cierto modo él no tuvo la culpa, ella se le apareció de la nada. Y que por más que ella dijese algo, no puede correr hacia un auto sin explicación alguna.

Diendo pasos certeros se detuvo en lo que se suponía era la sala principal, y de allí noto la presencia de alguien. Parado por detrás de él, sintió como un escalofrío pasar por su espalda hasta legar a sus pies. Como el lugar estaba tapado por mantas lo único que alumbraban era su linterna. Por lo cual todo estaba oscuro.
—¿Señora?
—Bienvenido Señor López, lo estaba esperando.
—¿A que se refiere? —dijo al intentar alumbrar su rostro. Pero por más extraño que fuese la luz empezó a titilar. Entre más le acercaba a su cara la luz titulaba sin parar, pero en cambio, si lo alejaba de ella se volvía a recuperar.
—No podrá salir de esta casa, al menos que acepte esto —le mostró un libro de gran tamaño, alcanzando toda la parte su estómago.
—Primero que nada, ¿Por qué demonios se pasó así por mi frente?, y sobre todo. ¿Qué hay en el, eh?
—Sólo callase y escuche. O hará que me enoje.
—No lo haré, usted esta loca para obligarme que hacer.
—¡CALLESE! —grito con todo sus pulmones, aquella voz era sobrehumana, no propio de una mujer de su edad.
Eso provocó que el policía López tropezara con lo que tenia atrás.
—Ahora escuche con cuidado… Si lees lo que ves, abrirás otro mundo. Nadie será como antes ni tu ni nadie, asi que por más que intentes remediarlo. Todo, volverá… Al inicio de esta Maldición… Yo convocó a todos los espíritus del más allá, para que nadie se libere de esta maldad… Pues nadie se salva de la oscuridad. Por que todos llevamos una parte de él…

Al término de ese canto, al fin pudo alumbrar su rostro. Pero cuando lo hizo se llevo el peor miedo de todos.
Sus ojos se salían de sus órbitas, su sonrisa era retorcida, se le notaba los dientes podridos.
Aquella mujer se le avanzo gritando de una forma muy chillona. Dejándolo sordo por un momento.

Al abrir los ojos, se encontró en su cama. Aferrado con el libro en sus manos. Lo que primero atino hacer, fue tirarlo hacia la pared.
Su esposa se asustó.
—¡Pablo, que te pasa!
—Perdona me amor… —dijo al sacarse la transpiración de su frente —Tuve una pesadilla.
—¿Con ese libro, es posible?
—Te parecerá loco, pero…
—¿Qué?..
—Mamá, hay un hombre viéndome en la ventana.—interrumpió su hijo.
—¿Qué? —dijeron ambos.
Su papá se acercó con cuatela, como lo hacía en su trabajo.
Al acercarse a su habitación, abrió de una la puerta. Para cuando quiso ver la ventana, se llevó un golpe directo de un bate de béisbol.
—¡¡Papá!! —escucho de su hijo.
—¡¿Qué carajos quieres?!
—Tu cabeza… —le dijo un joven. Con una sonrisa que inquietaba a cualquiera.
Su esposa logró noquearlo con lo que tenia mas cerca.
—¿Cómo se metió este pendejo?
—No lo sé cariño, pero esto es una locura.
—Papá, tu llegaste diciendo que me querías leer un libro…
—¿Qué…? —se detuvo al mirarlo—¿Yo…lei ese libro…? Oh… Mierda.
—¡Querido, deja de putear!
—Lo siento… Es que creo que cometí una estupidez, el peor de todos…
—¿Qué dices?..— llevo a su hijo a sus brazos.
—Hay que irnos de aquí.

Cuando se acercaron a la puerta, descubrieron que todos los vecinos los esperaban. Y entre ellos la vieja canosa.
—¿Vio?.. Ahora usted desató la locura en todo el mundo. Nadie sobrevivirá a esto…

Intentaron volver a entrar a la casa. Pero ya habían entrado otras personas sin darse cuenta.
Los tenían atrapados.
—Adios…

En todo el mundo se desató una feroz masacre: en ciudades , barrios , casas… Nadie se salva de este nuevo mundo infestado de locura.

Pd: Este es el ultimo creepypasta, después solo subire The games of dreams :slight_smile: y el Extra de Mundos Caóticos que es después de terminarlo ,Saludos


(XUNMPTBBNCWi) #2

Wow con el final, sin palabras me encantó el final encerio sigue así :smiley:


(rosally) #3

muchas gracias, y con el tiempo ( cuando pueda) subiré The games of dreams, lo prometo es que me tardare u.u @anonimo8008


(XUNMPTBBNCWi) #4

Valdrá la pena esperar


(mausev) #5

muy bueno, uno que otro error ortográfico, pero eso le pasa a cualquiera


(rosally) #6

muchas gracias si gustas pasate por mis otros creepys, y tambien dime cuales son mis errores, asi los corrijo :slight_smile: @mausev


(TDTDR525) #7

En mi opinión, me gusto y mucho mas el final, sigue así :slightly_smiling_face:


(rosally) #8

Muchísimas gracias :slight_smile: me alegra saber que te gusto :slight_smile: @xx525xx


(system) #9

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