Matanza escolar! 2


(A.RED) #1

ANTES: Era un día de escuela como cualquier otro, el cielo estaba cubierto por nubes grises, yo llevaba una mochila bastante grande, quizás mas grande que mi torso. Yo sonreía… como de costumbre, siempre la misma sonrisa falsa, siempre obligándome a ocultar mi dolor (algo que yo mismo decidí).
Saludé a mis “amigos” como siempre, ya saben, esas típicas personas con las que hablas idioteces pero aún así no puedes confiar en ellas, ya que hacerlo sería un grave error. Después de todo, así son los seres humanos… a veces confiar en las otras personas puede ser una debilidad y algo de lo que podrías arrepentirte. Nunca necesité amigos, con tenerme a mí era suficiente. No necesito a alguien que me entienda ni cariño de los demás, no necesito que finjan que les agrado, no necesito su asquerosa amabilidad. Todos siempre hablarán mal de ti a tus espaldas, y si no es así, aún así lo pensarán.

AHORA: Mientras voy a buscar la motosierra de mi mochila, veo en el rostro de mis compañeros que algunos están empezando a calmarse y a analizar la situación. Tengo que actuar rápido, que suerte que tengo guardias en las puertas…
Abro la mochila, veo la máscara que había preparado para este día (la máscara me serviría para ocultar mis nervios y sentirme más relajado), ésta era blanca y con una sonrisa demencial pintada con negro. Me pongo la máscara y enciendo la motosierra…
Algunos entraron en pánico y se levantaron de sus asientos, así que para demostrar de lo que era capaz, corté la cabeza de un compañero de forma vertical hacia abajo. La sangre me salpicó y mi uniforme blanco empezó a teñirse de rojo, al igual que mi máscara. Todos empezaron a gritar y algunos intentaron huir, así que mi guardia de la puerta disparó con el fusil hacia el techo para amenazar a los alumnos y mantener el orden. El ruido de los disparos de seguro iba a llamar mucho la atención, así que tuve que terminar con esto más rápido. La persona que maté no me importaba, así que le clavé la motosierra a una compañera la cual tampoco me importaba. Nunca había visto tanta cantidad de sangre. De tanto ver sangre, se me bajó la presión y mi visión se volvió gris. El placer del momento me hizo reír exageradamente, podía sentir el miedo que me tenían, podía ver el terror en sus rostros, y era una sensación maravillosa. Después de todo, que te teman y que te vean como a un monstruo es mucho mejor que te menosprecien y que te traten como alguien inferior.

¿De quién era el turno? ¿¿ Quién debía morir ahora?? ¿Uno de mis supuestos “amigos” tal vez? Clavé la motosierra en una mesa, saqué un hacha de mi mochila y me dirigí hacia mi grupo de amigos. Uno de ellos me miró y me dijo "¿No… nosotros… somos amigos no? y me sonrió. Yo también le sonreí, le dije “si… lo somos” y le clavé el hacha al lado del cuello; Retiré el hacha y continué dándole en el mismo lugar hasta que se desmayara. Mis otros amigos reaccionaron e intentaron detenerme, pero yo tenía un cuchillo escondido en el pantalón y cuando uno intentó agarrarme de atrás lo apuñalé en la pierna, sin matarlo.

El guardia de la organización que me estaba ayudando disparó hacia el techo nuevamente y gritó “TODOS QUÉDENSE EN SUS LUGARES”. La sangre de Paul (XD) teñía la mesa, y yo tenía curiosidad de qué sabor tendría su sangre, entonces me quité la mascara y la probé. Su sabor no era algo muy rico que digamos, era un sabor que se me hacía familiar…
Paul se lo merecía, definitivamente le guardaba mucho rencor. Mi guardia le disparó a alguien que intentó tomar mi motosierra.
Algunas chicas estaban llorando, así que con la motosierra maté a otros 6 que me eran indiferentes. A uno le corté un brazo y dejé que se desangre, a otra la decapité, a otro lo degollé con la motosierra sin llegar a cortar su cabeza. Así terminé cubierto de sangre.

Una de mis compañeras me preguntó casi llorando “¿Por qué haces esto? ¿Qué te hicimos nosotros?”, Estas preguntas me irritaron mucho ¿así que ya se olvidaron? No es algo que me hayan hecho, sino cosas que estuvieron haciendo durante años, y no solo a mí, en muchas partes del mundo seguramente había situaciones similares. La ira que me causó esa pregunta hizo que matara a su compañera de asiento y que tirara su cuerpo encima de ella … ¿Por qué? ¿Me preguntas por qué? Esta es mi justicia!.
Un compañero dijo “Esto no es justicia ¡Es la venganza de un loco desquiciado!” y yo empecé a reírme muy fuerte. Ya empezaba a escucharse sirenas de policía a lo lejos…

continuará…


(El escritor rojo) #2

Wow amigo, es una historia psicológica muy bien preparada, te felicito
Pd: habrá una que otra persona que encuentre el tema de las matanzas escolares a pecho, ya sabes como son las personas en estos días, pero que eso no te deprima para seguir escribiendo esta gran historia, sigue así.


(A.RED) #3

Seguramente aparecerán en cualquier momento esa gente xD, pero tiene 6 visitas así que no creo que pase. PD:Gracias xD


(A.RED) #4

Mañana la tercera parte!


(system) #5

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