Solo tome lo que era mio


(El escritor rojo) #1

Yo nunca fui un chico popular, ni siquiera alguien realmente sociable, solo tenía algunos amigos que se conectaban conmigo para jugar videojuegos en línea.
En mi casa nunca tuve problemas desde niño empezando por el abandono de mi madre, el maltrato de mi tío hacia mi y a parte de lidiar con la constante lejanía de mi padre de mí es un gran médico, muy importante dentro de la comunidad científica del país y el siempre quiso que fuera como él aunque en realidad o que yo quería era ser un gran artista, hasta presente una solicitud en la universidad de artes más prestigiosa y ellos me respondieron con una beca del 80% pero en el momento que se lo dije a mi padre el me abofeteo y quemo la carta de admisión en la chimenea mientras decía: ¨NO VOY A PASAR UNA VERGÜENZA DELANTE DE TODOS SOLO PORQUE MI HIJO QUIERA SER UN PAYASO, TU HARÁS LO QUE YO TE DIGA Y SE ACABO ESTA DISCUSIÓN¨; la verdad eso me hirió mucho y desde hace dos meses que ninguno de nosotros nos dirigimos la palabra.

Un día mientras iba de camino a la preparatoria una chica nueva que nunca había visto caminaba hacia la oficia del director, su aspecto era hermoso; vestía con una playera negra y unos jeans azul marino, su piel era de color clara casi como la nieve, sus ojos verdes como las hojas de verano y su cabello rojo como las hojas de otoño, me quede petrificado ante tal hermosura y ella vio que la estaba observando así que antes de entrar a la oficina ella me sonrió yo torpemente lo único que hice fue tragar saliva y sonrojarme.

Pasaron los días y ella y yo fuimos entablando una gran amistad medio que venía de Escocia y que su familia se había mudado aquí por temas de trabajo, su padre trabajaba para una empresa de farmacéuticos y su madre en una universidad al lado de la preparatoria vecina, me dijo que ella se sentía extraña en esta nueva ciudad y que estaba feliz de ser mi amiga y creo que por primera vez en mucho tiempo me sentía querido y aceptado por alguien, oh es cierto se me olvido mencionar su nombre, Mesiac que según ella en su idioma significaba luna y la verdad ya me imaginaba porque sus padres le habían puesto ese nombre. Ella sin duda era muy bella, ademas de simpática y muy generosa con todos, lo único que le desagradaba era como las personas en especial las chicas la criticaban por su belleza y más por andar de amiga con alguien como yo y la verdad tienen razón, creo que si alguien más la hubiera visto y hablado con ella primero probablemente yo sería invisible para ella y estaría rodeada por los más guapos y deportistas de toda la escuela; cada vez que pensaba eso me deprimo y ella creo que lo sabe porque cada vez que eso pasa ella me mira y me dice que no tenga nada de que estar triste que ella siempre estará feliz con migo como amiga y la verdad…eso me entristece un poco.

Luego de eso pasaron unas semanas hasta el día de san Valentín, ese era mi día, el día en que por fin iba a declararle mis sentimientos y decirle a Mesiac que ella era el amor de mi vida, llegue temprano a la escuela con unos en un ramo de rosas blancas como su piel, ademas deje que se vieran los tallos verdes para que se diera cuenta que eran para ella y con el toque final las envolví con un lazo de color naranja oscuro, mas claro no se puede ser y cuando ella llego lo primero que hizo fue ir hacia mi y abrazarme para desearme un feliz día de san Valentín y me dio una gran caja de dulces de Escocia que ella me dijo que ella misma los hizo, en ese momento mis emociones se dispararon como loco, pensé que ella sentía lo mismo que yo y entonces con todo mi esfuerzo le dije casi gritando: ME GUSTAS MESIAC.
En ese momento todo se hizo silencio y sentí como si los segundos fueran minutos y vi que todos se nos quedaron viendo y voltee a ver a Mesiac y vi que tenía una cara de sorpresa y tenía sus manos cubiertas en la boca mientras tartamudeaba algo, después de eso ella siguió de paso y el silencio se convirtieron en murmullos de burla y pena.

Por los siguientes días ella no me hablaba ni siquiera me dirigía la palabra, me empece a entristecer al paso de los días, un día me la tope en el pasillo y le pregunté porque me ignoraba, entonces ella con un tono molesto que jamas había visto en ella me dijo que que esperaba después de dejarla en tal humillación de declararle en persona y luego enfrente de todas las personas de la escuela, que ella solo me quería como amigo y e confeso que sentía pena por mi por mi actitud y mis problemas paternales y que ella ya tenia un novio un día antes del día de san Valentín y que no quería verme y solo siguió su camino dejándome ahí… sin corazón.

Luego de so mis días comenzaron desde cero otra vez, con migo en soledad pero agregándole burlas y maltratos por parte de mis compañeros y de los amigos del novio de Mesiac y ella solo me miraba con cara de pena y se resignaba a solo observar. Por días la seguí tan solo esperando a que ella mencionara mi nombre pero no, ella me había eliminado totalmente de su vida ni siquiera sus padres que les caía muy bien volvieron a mencionar mi nombre a pesar de ser la primera persona en esta ciudad que recibió a su hija sin intenciones malas y ella me lo paga con indiferencia y pena mientras yo me inundaba en la tristeza y en ese momento decidí QUE TOMARÍA LO QUE ES MIO.

Un día la llame pidiéndole un favor y que después de eso la dejaría en paz para siempre, ella con algo de duda acepto, le dije que nos reuniéramos en la plaza de la ciudad. Ella llegó antes que yo no se por cuanto tiempo pero estaba ahítan hermosa como siempre pero ya no sentía por ella lo que sentía antes, si sentía amor pero no como antes sino que más intenso me le acerque y antes de decir cualquier palabra ella me dijo:¨Date prisa y me lo que quieres, no quiero que me vean contigo¨; en ese momento mi cuerpo se estremeció por la tristeza y el enojo y le dije: ¨Tttranquila… después de esto nunca te volverán a ver¨; en ese momento ella se sobresalto así que con rapidez le tape la boca con un trapo de cloroformo y cayó en mis brazos así que la lleve a mi casa.

Le estuve dando sedantes constantes para que no despertara y sabía como conseguir las dosis y cuanto darle debido a lo que ella me platicaba así que después de saciarme con varios besos, caricias y relaciones carnales decidí darle fin a su vida de una manera delicada encajando una punzada en la médula espinal paralizandola y empezando lo que cerraría este ciclo. Empecé sacando el cuchillo que puse en la mesa al lado de mi cama y le empece a cortar la cabellera roja ya que siempre cuando estábamos juntos le agarraba el cabello y su olor era como el de rosas recién nacidas en primavera después la guarde en un frasco grande mientras la limpiaba de los pedazos de sangre y carne y me drogaba con su olor, luego seguí con sus ojos esmeralda tan hermosos como piedras preciosos y sin duda eran más preciados para mi que cualquier joya y los guarde delicadamente en una caja de vidrios donde entraban perfectamente y por último seguí con su corazón ya que es lo que por derecho me pertenece pero ella jamás me lo dio así que abrí su pecho y lo saque poniéndolo en un florero luego de un rato tire su cadáver en el vertedero para que los perros se comieran las sobras ya que no necesitaba de lo demás.

Por eso le digo ante usted, señor juez que solo tome lo que era mío.