"Voces Desconocidas"


(Sesfa) #1

Luego de una larga y dolorosa discusión con su marido se sentó a esconder los moretones y ematomas de su cuerpo mientras el salía a beber como solía acostumbrar. Estaba harta de tanto maltrato, pero no lo podía dejar.

Mujer joven de unos 25 a 26 años, rubia con rulos y piel mestiza, pese a su buen vivir ella tiene que sacrificarse y esforzarse por todo lo que se tiene que poner al hombro. Tiene 2 hijos, uno se llama Esteban y el otro Samuel (Esteban es el mayor con 9 y el menor Samuel de 6 años). Siempre le cuentan lo que su padre les hace cuando no está, solo les pide que entiendan que el pasa por un mal momento y que tienen que soportar mientras dure la transición. Hoy se cumplen 3 años del “accidente” de su ex–esposa Claudia, madre biológica de los niños, la cual fue encontrada ahorcada en la recámara donde dormían por razones desconocidas.

Rubén es la viva imagen de un machista arcaico, observando la televisión por horas en espera de una oportunidad de trabajo, alto, gordo e insensible, mientras la mujer se encarga de todo, y aún después de eso, la golpea sin previa idea o razón. Él en estas fechas siempre está de mal humor, pero nunca había hecho lo que hizo esa semana.

—¡Sara! –exclamó con tono de borracho.

—Cuéntame Rubén.—respondió.

—¡Los niños andan diciendo que ven por la casa sombras y esas cosas, si vuelven a mencionarlo no habrá un mañana para ellos!

—Quiero que comprendan la dura realidad que les rodea.—finalizó Rubén.

Inmediatamente ella corrió hasta sus cuartos y preguntó por lo que mencionó su padre, los niños afirmaron haber escuchado voces que provenían de las sombras y partes oscuras de su casa a lo que les sugirió no volver a decir ya que no quería más problemas en casa.

A la mañana siguiente Sara estaba triste por toda esta situación y los niños parecían más inquietos que antes, no podían dormir por las noches y solían llorar por el miedo que tenían. Cuando llegó la noche, las voces que entraban en sus cabezas no se hicieron esperar y los llamaban a acercarse.

Nuevamente en el dormitorio ocurrió una discusión, el tema de los fantasmas se había hecho tan grave y tan mencionado a tal punto que Sara en un intento de protegerlos de los abusos de Rubén, cayó desmayada por los golpes propinados en la cien y en el vientre.

Los niños no dejaban de llorar y las voces que escuchaban trataban de calmarlos y de hacerlos dormir. Cuando Sara despertó, Rubén estaba profundamente dormido y ella preparó un plan para que todo lo que pasaron acabara en ese momento y para siempre. Al día siguiente, finalmente conseguiría su venganza por los años de llantos y dolores, no podía esperar más.

Ella le ofreció a Rubén un trago al cual anteriormente le había echado una dosis grande de veneno que no tenía olor y no se veía a simple vista, esto lo mataría en instantes. Él por su parte extrañado por la buen actitud de su esposa pese a sus actos, se sintió despavorido «por su expresión» al ver el vaso y lo que podría contener, ¿Desconfianza? desconfianza había. En ese momento a Rubén se le ocurrió obligar a beber de su vaso a los niños, para ver la reacción de su mujer, los cuales tuvieron que acceder a la fuerza, ya que no ocurrió respuesta fisica posterior a eso él también tomó un sorbo y no demoró mucho en surgir efecto la solución tóxica y todos cayeron al instante, intenté con todas mis fuerzas ayudarlos, pero ni yo ni Sara podíamos hacerlo. Sara en su perdición tomó la cuerda que Rubén escondió en el armario y se colgó, sí, yo era la sombra que intentaba cuidar de mis hijos y esa cuerda fue la misma con la que me ahorqué.


(system) #2

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